Fuente: T13
El 10 de noviembre de 2019 la familia de Ana Bravo Verdejo le perdió el rastro. La mujer, madre de tres hijos, fue vista por última vez junto a un hombre en Muelle Barón, en Valparaíso.
Su familia la buscó incansablemente durante días, semanas y meses, pero no hubo resultados. Hasta que en enero de este año, la Fiscalía de Viña del Mar confirmó que el cuerpo de Ana estaba en el Servicio Médico Legal (SML) de Santiago.
El abogado de la familia manifestó su indignación por este caso y anunció que solicitará la remoción de la fiscal a cargo.
“Me parece impresentable. Yo no sé cuál es la explicación que va a dar la Policía y la Fiscalía. Y entiendo, porque aún no me he reunido con la fiscal, que fue a raíz del apagón. O sea que si no se produce el apagón los cuerpos siguen allí. Entiendo que hay más”, aseguró.
Por su parte, la madre de Ana Bravo, Magaly Verdejo, acusó discriminación en contra de la familia.
“No sé qué fiscal, detective o carabinero la tomó y se la llevaron a Santiago, mientras nosotros seguíamos en la búsqueda sin saber nada, teniendo el ADN de nosotros”, acusó la mujer.
“Años de búsqueda, buscando en cada cerro, en todos lados; fuimos a Talca, fuimos para todos lados buscándola y nunca la encontramos, y estaba tan cerca”, añadió.
Desde el Ministerio Público confirmaron que informaron a la familia sobre el hallazgo del cuerpo de Ana en enero de 2025, asegurando que siempre “existió y permaneció un compromiso permanente a lo largo de la indagatoria para dar con el paradero de la víctima”.
“Esta identificación positiva fue informada directamente a la familia por la Fiscalía, con ellos mantenemos permanente contacto, y hemos comprometido además nuestra voluntad de esclarecer las causas de la muerte de Ana Bravo, en la que estimamos habría intervención de terceros”, dijeron.
Además, recalcaron que seguirán indagando para dar con los responsables del presunto crimen.
En tanto, el SML de Santiago respondió al citado medio sobre las dudas en torno al caso y por qué el cuerpo de la mujer que estaba en Valparaíso acabó en la región Metropolitana.
“En abril de 2020 ingresaron al SML de Valparaíso unas osamentas halladas por personal de Carabineros en avenida España, las que posteriormente fueron enviadas a Santiago para su análisis por parte de un equipo forense especializado en casos complejos”, explicaron.
“En julio de ese año, la Fiscalía local de Valparaíso solicitó al SML realizar pericias de identificación y determinación de causa de muerte. Para ello el organismo forense pidió más antecedentes, especialmente relacionado a presuntas desgracias que le permitiera orientar una identidad. Al no tener respuesta, esta solicitud fue reiterada en varias ocasiones”, añadieron.
“En paralelo, el SML avanzó en la realización de los análisis genéticos de las osamentas, los que quedaron bajo resguardo a la espera de instrucciones de Fiscalía”, relataron.
“En diciembre de 2024, y en el marco de la investigación de la desaparición de Ana Bravo Verdejo, la Fiscalía de Viña del Mar ofició al SML a realizar un análisis genético comparativo entre los familiares de esta presunta desgracia y la muestra genética resguardada”, complementaron.
En aquella muestra se confirmó que el cadáver pertenecía a Ana Bravo.
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